HOGAR, DULCE HOGAR

Han pasado casi 3 meses desde que regresé a México del mágico Taiwán. Fue una experiencia increíble, aprendí muchísimo, conocí gente súper cool, comí deliciosos y vi lugares únicos.

Todos los días despertábamos a las 7:30 de la mañana para desayunar. Aunque al principio pensé que la diferencia de horario sería un inconveniente por las tardes, ya que me despertaba a las 5 de la mañana automáticamente; después de la primera semana me llagaba a despertar incluso hasta a las 8, así que puedo decir que me adapté muy bien. 

Tenía clases de chino a las 9, a las 12 nos daban lunch y descanso hasta las 2 de la tarde, clases de nuevo hasta las 4, algunos días teníamos clases culturales y otros sólo tiempo libre. Y era cuando salíamos a explorar Taiwán. Fue mega loco ver las enormes diferencias y sorprendentes similitudes entre Taiwán y México.

Me cuesta mucho resumir mi viaje en una sola entrada del blog, podría escribir por días.... pero no se trata de hacer esto tedioso, I mean... han pasado tres meses y sigo hablando de ello, no me juzguen. 

Si tuviera que elegir mi top 3 de favoritos de toda la experiencia, quedaría así:

-Los Templos... aun que no fui a muchos-


Es una energía completamente diferente a cualquier otra experiencia espiritual que haya tenido. Real se te pone la piel chinita (no pun intended) al ver los templos repletos de gente de todas las edades llevando ofrendas y haciendo peticiones a sus Dioses con tantísima fe.

Hubo una ocasión en que mis amigas y yo nos fuimos a Elephant Mountain, que es básicamente el Tepozteco taiwanés, que tiene una vista increíble del Taipei 101. Entre la montaña y siguiendo el sonido de unos tambores estilo Jumanji, encontramos un templo precioso, estaba vacío, solito para nosotras.


-La gente-


Creo que el estereotipo que la mayoría de la gente tiene sobre personas de culturas asiáticas es que son extremadamente reservadas o muy serias. Puedo testificar que en el caso de los taiwanéses... son personas sumamente cálidas, buscan la forma de hacerte sentir cómodo y siempre tratarán de ayudarte ... aunque no te entiendan, al menos esa fue mi experiencia personal.


-La comida-





Of course! Aunque si admito que no probé "de todo"... las cosas que si probé son probablemente lo que más extraño de Taiwán. Noodles, hot pots, dumplings, bubble teas, pinneaple cakes, mango bao bings... los responsables de mis 4 kg de sobrepeso, y no, no hablo de mi equipaje.

-BONUS!: XIMENDING-






































Ximending es un lugar en Taiwán que es conocido como el distrito de la juventud. Tiendas de ropa por doquier, gente súper cool por todos lados, street performers, COMIDA!!!, y manga y anime por donde sea. Ximending es definitivamente de mis lugares favoritos y fuente de inspiración para mi estilo del diario. Street style hunters se volverían locos ahí. 

Ir a Taiwán fue una experiencia maravillosa, aunque si extrañé mucho a mi México. La comida, mi casa, mi familia, mis perritas, mi Jon! Pero estoy muy agradecida con todos ellos por apoyarme y motivarme a cumplir ese sueño.

Taiwán: gracias por todo y espero volver pronto. 

再見!



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